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"Un Cristo para los jóvenes" es el título que escogió en su día para nombrar estas reflexiones cristológicas a la luz de sus vivencias y de su fe. Eran los primeros años de la década de los ochenta y en la plenitud de sus 40 volvió a su pueblo para seguir trabajando por el Reino. Según confiesa él mismo, intentaba ofrecer algunas claves de fe, contemplación y transformación a los jóvenes que cruzábamos nuestras vidas con la suya en el Instituto, las parroquias, etc. Pienso que realmente cumplió y cumple un importante papel en esa cadena de transmisión de la fe que es la Iglesia y, en concreto, en la Iglesia de Tomelloso (también fue "socio-fundador de la Parroquia de San Pedro). Ha resuelto con humildad y honestidad el doble desafío de ser profeta en su pueblo y el de su propia sinceridad (ambas cosas no poco problemáticas para cualquier hombre público y eclesial -ad intra y ad extra-). Su huella en el Junior o en personas que ahora aportamos "u obstaculizamos" en la Iglesia, incluso en algunos que se han distanciado de la Iglesia pero que se han implicado en lo social y/o político, es indudable. Fueron días de sembrar sin volver la vista atrás. Nos ofrecía el Evangelio y la Iglesia a los jóvenes, nos interpelaba y nos exigía pasar a la acción y a la transformación. Hombretón, un poco niño y tozudo, no deja impasible a nadie que comparta este peregrinaje que es la vida con él. Hoy, treinta años después, sigue "caminando" (algo más lento) y acompañando a la Iglesia que está en su pueblo. De hecho, cuando he solicitado colaboración para esta proyecto internauta ha sido de los primeros en "ponerse a la orden". Gracias. Encontráis en formato pdf "Un Cristo para los jóvenes". Lo he dividido en dos archivos siguiendo el orden establecido por el autor. Existe una tercera parte de esta Cristología-vivida donde el autor se desnuda ya completamente a base de vivencias. Por la confianza que me ha dado al nombrarme su "editor-exégeta", iré sacando esa parte en forma de aportaciones concretas desde nuestra página web (al margen de que él las quiera compartir por otras vías). Lo que sí os anticipo es que son textos donde exhibe el toque de niño del que os hablé antes y la carga mística del contemplativo que se ve arrastrado a la acción. |